(34) 951 137 106 - 601 733 911

La enfermedad cerebrovascular es uno de los motivos más frecuentes de asistencia neurológica urgente. Representa una de las primeras causas de muerte e invalidez en los adultos. Sus síntomas aparecen de forma repentina y  deja unas secuelas graves, que van desde una ligera parálisis facial a una hemiplejia, e incluso al final de la vida. Por eso hay estudios que demuestran que el tratamiento intensivo tras un ictus es fundamental para unos resultados exitosos.

 

                         ¿PERO QUÉ ES?

 

El ictus es una enfermedad cerebrovascular que afecta a los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro. También es conocida como Accidente Cerebro Vascular (ACV), embolia o trombosis. El ictus se produce cuando un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro se rompe o es taponado. Como consecuencia de esta ruptura o bloqueo, una parte del cerebro no recibe el flujo de sangre que necesita y las células nerviosas dejan de recibir oxígeno, por lo que dejan de funcionar y mueren transcurridos unos minutos.

                        ¿QUÉ HACER ?

 

 

                         SABIAS QUE…

 

En España, es la primera causa de muerte en las mujeres y la tercera en los hombres.

Pero con un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado se consigue disminuir la mortalidad y la intensidad de las secuelas.

Entre los diferentes tratamientos, la neurorrehabilitación presenta una ventana terapéutica más amplia. Puede aplicarse tanto en ictus isquémicos como hemorrágicos y puede mejorar el pronóstico funcional incluso meses después del ictus.

En el proceso de rehabilitación hay una serie de factores que condicionan su eficacia; el tiempo hasta el inicio de la rehabilitación, su duración y la intensidad del tratamiento.

La evidencia científica afirma que, tras sufrir un ictus, la inmediatez en el comienzo del tratamiento y su intensidad son factores clave para una recuperación con las mejores garantías.

Además diversos estudios demuestran que el tratamiento intensivo tras un ictus, en comparación con aquellas terapias no intensivas,  han conseguido reducir a la mitad las secuelas derivadas de esta enfermedad, mejorando notablemente su grado de independencia. Con este tipo de tratamientos, se produce una mayor adherencia al tratamiento por parte del paciente y con ello, mejores resultados

 

                   ¿QUÉ PROPONEMOS?

 

Nuestro tratamiento intensivo está dirigido a la recuperación de pacientes que, tras sufrir un ictus, presentan secuelas a causa de un daño cerebral.

En Peroca proponemos terapias intensivas adaptadas a cada paciente, y a la fase de afectación en la que se encuentre. Consisten en la asistencia personalizada de nuestro equipo especializado (logopedas, neuropsicólogas/psicólogas y fisioterapeuta).

 

Además contamos con otros profesionales externos como terapeutas ocupacionales, si el tratamiento del paciente lo requiriese. Este tratamiento consiste en la realización de dos a tres terapias al día durante 3 o 4 días a la semana, en un periodo de duración de 4 a 8 semanas, según resultados del estudio de cada usuario.

El tratamiento intensivo tras un ictus ha demostrado ser el más efectivo para conseguir el máximo potencial en la rehabilitación, junto a la inmediatez en el inicio del tratamiento. Ambos son factores clave para la obtención de un mejor pronóstico y una recuperación con las mejores garantías y tasa de éxito.

Nuestro equipo desarrollará un plan de trabajo personalizado y centrado en las necesidades de cada paciente, de una duración entre uno y dos meses, con revisión de evolución una vez terminado ese periodo, para adaptar la nueva fase de tratamiento.

 

¿TIENES DUDAS? CONTACTA CON NOSOTROS

TAMBIÉN PUEDES LEER UN POCO MÁS SOBRE EL ICTUS AQUI